Sístole // diástolE

martes, 10 de mayo de 2011

Mares y lagunas.

Nos cansamos de escuchar esa voz interior que siempre dice "ten cuidado".
Así empezó todo, y solo cuando estemos sobrios acabará. Lo sé.

Nos dejamos llevar y a mi no se me ocurrió otra cosa mejor que lanzar mi cuerpo al mar, confiando en que tú harías lo mismo, así, con toda la espontaneidad que a mi me rebosa del paladar y a ti se te resquebraja en los pulmones, por mucho que digas que no.

Te quitaste la ropa y te dejaste cubrir por el agua salada, como si estuvieras muy seguro de lo que hacías. Ni siquiera yo entiendo por qué razón me sorprende, si al fin y al cabo es lo que esperaba.

Ahora mis voces interiores no dejan de gritar y de golpearme los miedos. Me pregunto si a ti también te picarán los ojos con el agua del mar...

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