Sístole // diástolE

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Se acaba el otoño y a mi aún no se me han caído las hojas.

Cuando llegue el apocalipsis, todos los zombies que devoren nuestros pútridos cerebros serán filósofos. Aunque nosotros no lo sabremos.

Últimamente fumo mucho y cada vez duermo menos. Estoy volviendo a escribir.
Últimamente parezco un zombie, y ya apenas tomo café.
Las noches son de humo y lectura, y las mañanas me las paso deambulando, a veces en sueños y otras en lo que parece ser la vida real. No estoy muy segura de que lo sea. Esta mañana he ido a comprar el pan y he vuelto con papel de fumar y tabaco.

Últimamente parezco un zombie.
Cada vez, las personas de mi alrededor parecen ser más diferentes a mi, no se si algún otro zombie se habrá comido sus cerebros, o quizás sea yo la que está infectada.

Últimamente pienso muy poco en esta "vida real", debe ser porque cada vez soy menos real y más zombie, como la gente de la vida real.

jueves, 25 de octubre de 2012

Una botella de cloro

Lo que ocurre es que digo demasiadas gilipolleces. Constantemente, y a veces me falta el aire para decirlas.

Necesidad

La necesidad es lo que me eleva a la imaginación. Necesidades que no se si son mias propias o inculcadas por la publicidad. Siempre me ocurre esto, no se si las cosas que pienso son mias o prestadas. Debería saldar mis cuentas y dedicarme a caminar, pero la necesidad no me deja.

Vivo en la duda y el arrepentimiento, no me gusta este plano astral imaginativo. Huele demasiado a descomposición.



Deberíamos limpiar la piscina ya que nos estamos meando todos en ella.

domingo, 22 de julio de 2012

Ni despierta ni dormida

No necesito escapar de nada, de nadie. Tan siquiera de mí misma.
No estoy excesivamente aburrida de mi vida.
No siento que me ahogo, ni que estoy desaprovechando el momento con lo que hago/no hago.
No me siento mal porque el amor se esté acabando inevitablemente.
No necesito más música de la que tengo, ni más ropa, ni más espacio, ni más soledad.
No estoy enfadada.
No me da igual todo, aunque siempre parezca que sí.
No necesito cambiar, sé que ocurrirá tarde o temprano.
No estoy triste.
No estoy.


Aun así, no estoy ni medio llena, y no puedo dejar de pensar, ni despierta ni dormida, en vender todas mis pertenencias, llenar una mochila con cuatro gilipolleces e irme...

A Tahití, Australia, Portugal, Malasia, Islandia, Madagascar, Cuba, Raiatea, India, Tanzania, Rumanía, Oklahoma, Jamaica, Argentina, Alaska, Polonia, Nueva Zelanda...


Huyendo o no, ojalá tuviera el valor para salir corriendo.


lunes, 11 de junio de 2012

¡Soles de invierno!

Siempre se me ha dado muy mal poner título a las cosas, pero si no se me ocurre nada, ellos me echan una mano.


Les he ido conociendo poco a poco. Muy despacito. A decir verdad, somos muy diferentes, demasiado.
Pero hoy me he dado cuenta de que eso es lo que nos hace tan especiales, tan únicos. Que seamos tan distintos, vengamos de lugares totalmente diferentes y busquemos caminos que no tienen nada que ver los unos con los otros, es lo que nos hace ser quien somos, y a mi ellos me gustan así.

Diferentes en edad, estilo, ideales, creencias, gustos musicales, géneros literarios, sentido del humor y forma de vida, hay algo que nos ha unido. El motivo por el que los he conocido, y eso es lo que me da vida ahora mismo, porque son ellos quienes han estado ahí, ¡y yo sin darme cuenta!.

Y es que ni siquiera me salen las palabras de dentro.
Hoy les he conocido de verdad, después de tanto tiempo juntos, nos hemos abierto de puertas y ventanas, y he podido ver lo que escondían sus corazones.


¡Soles de invierno! Este verano se va a hacer feo sin vosotros... necesito vuestro aire.


(Sobre todo el tuyo. ¡Sopla!)

martes, 5 de junio de 2012

Ojalá

"Me enamoré de ella por partes.
Primero fue su sonrisa, me hipnotizó, no se aún que tiene, pero si ella sonríe, yo sonrió involuntariamente, como cuando ves un drama en la televisión y te echas a llorar.
Después descubrí sus pies. No es que yo sea un fetichista de los pies, pero los suyos tenían algo. Cada paso que daba, yo temblaba de arriba a abajo.
Luego descubrí su mirada, cuando tenía la cabeza agachada, yo me acercaba y de repente ahí estaban, sus dos ojos almendrados, mirándome, con esas pestañas rizadas que me volvían loco. A cada pestañeo sentía que se iba a derrumbar el mundo.
Ahora llega el verano, y siento un miedo terrible a ver sus piernas. Esta vez no se si podré disimularlo con una sonrisa."

Esto no lo dije yo, me lo contó él, y en ese instante desee ser yo la chica de la que me hablaba... Aunque solo fuera durante ese instante.

"... Ojalá tuviera las manos de Santi Campillo para poder tocarla y romperle las cuerdas"

jueves, 23 de febrero de 2012

El prospecto del fuego

Hoy el medico me ha recetado un expectorante, un antibiotico, un antihistaminico, un descongestionante, un antitusivo y un analgesico para el catarro, para el aparato respiratorio.
Ahora que he conseguido apaciguar los dolores físicos, no puedo pegar ojo por culpa de los fantasmas internos, más le valía haberme recetado prozac y mucho fuego.

En grandes cantidades.



CON O SIN MOCOS, ME AHOGO. [Como pez fuera del agua, como ojo de pez dentro del agua].

viernes, 27 de enero de 2012

Tormentas

Esta es una de esas veces en las que no entiendo nada, ni siquiera a mi misma.

Todo marcha bien, pero de repente se oye un trueno lejano, todo el mundo mira al cielo y escampa, y yo me quedo con la cara de idiota de siempre mirando hacia los lados y sin saber como reaccionar, para cuando me doy cuenta de que hay tormenta ya estoy empapada y totalmente sola...

Pues eso, empapada y totalmente sola.

martes, 10 de enero de 2012

Desamores

-"Deberías ser más pasional, retienes demasiado tus sentimientos".
No me jodas. Toda mi vida intentando controlar mis emociones, intentando evitar el drama a toda costa, aprendiendo a dominar los instintos animales naturales para dejar paso a la razón, con el fin de conseguir el reinado de la calma sobre todos esos manojos de nervios que nunca pasan más allá de la traquea.

-"No eres como imaginaba...".
Claro que no. No soy como soy, si es que sé quien soy, no sé adoptar una postura natural frente a nadie, y no es verguenza. Debe ser algo peor. Estoy acostumbrada a sentarme con las piernas cruzadas, a sabiendas de que es más cómodo estar con las piernas abiertas. Vaya una gilipollez.


Puede que escriba por esto, no por amor al arte, sino por desamor a todo lo demás.