Siempre se me ha dado muy mal poner título a las cosas, pero si no se me ocurre nada, ellos me echan una mano.
Les he ido conociendo poco a poco. Muy despacito. A decir verdad, somos muy diferentes, demasiado.
Pero hoy me he dado cuenta de que eso es lo que nos hace tan especiales, tan únicos. Que seamos tan distintos, vengamos de lugares totalmente diferentes y busquemos caminos que no tienen nada que ver los unos con los otros, es lo que nos hace ser quien somos, y a mi ellos me gustan así.
Diferentes en edad, estilo, ideales, creencias, gustos musicales, géneros literarios, sentido del humor y forma de vida, hay algo que nos ha unido. El motivo por el que los he conocido, y eso es lo que me da vida ahora mismo, porque son ellos quienes han estado ahí, ¡y yo sin darme cuenta!.
Y es que ni siquiera me salen las palabras de dentro.
Hoy les he conocido de verdad, después de tanto tiempo juntos, nos hemos abierto de puertas y ventanas, y he podido ver lo que escondían sus corazones.
¡Soles de invierno! Este verano se va a hacer feo sin vosotros... necesito vuestro aire.
(Sobre todo el tuyo. ¡Sopla!)

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