Al final va a llevar razón mi amigo (¿puedo llamarte amigo?) y a uno solo le salen las palabras de las venas sin pasar por la razón cuando está triste, cuando tienes algo que decir.
Y hablando de defectos, hablando de avaricias, soy avariciosa, lo confieso y asumo la penitencia. Soy consciente de que solo puedo elegir un camino y que mis pequeñas y torcidas piernas irán tropezando en cada una de sus piedras, aún así no me conformo con ese camino, necesito otros que dejar atrás, aunque solo sea para poder arrepentirme cuando caiga al suelo de bruces. Entonces también necesitaré a alguien a quien abrazarme y llorarle volviendo a tener 3 años, eso sí, el camino lo elijo yo y solo yo, y que nadie se me cruce y que nadie me siga... ¿donde diablos se compran las puertas transportadoras de doraemon?. Ahora no entiendo las cosas, y la verdad, no quiero entenderlas, porque entonces no podré quejarme, y todos sabemos que ser feliz es una putada.
etc, etc...
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